martes, 21 de julio de 2020


EL TURISMO SOCIAL Y LAS COLONIAS DE VACACIONES:
patrimonio social argentino.
Lic. Ana Claudia Simes
( Escrito para la Junta de Historia y Patrimonio Natural de Tanti )

Comunicar la historia es fomentar una memoria colectiva que nos brinde identidad. Hoy busco compartir con ustedes un breve recuerdo de cómo se fue construyendo en nuestro país un patrimonio social y turístico digno de valorar: las colonias de vacaciones.
Hacia fin de siglo XIX y principios del XX, sólo los viajeros de una clase social con ciertos privilegios económicos eran los visitantes que gozaban de vacaciones en sus casas de veraneo o incipientes hoteles  rodeados de comodidades y roces sociales de la época, tanto en la costa de Buenos Aires como en nuestras Sierras cordobesas. En esos años, uno de los avances más significativos en materia de legislación para el desarrollo del turismo fue la creación de la Dirección Provincial de Turismo en 1938, que tenía como fin emprender diversas acciones, todas ellas ligadas a la organización y el fomento del sector. Esto dio lugar a nuevas formas de prácticas turísticas a partir de las nuevas políticas estatales al respecto ( líneas férreas, asfalto de rutas, estaciones de ómnibus… ). En este sentido, posteriormente, los  cambios en la legislación laboral durante la década del 40 fueron la base del fomento de las vacaciones cada vez más populares en la República Argentina. El veraneo dejó de ser un privilegio de sólo una clase para avanzar en un derecho de todos los trabajadores, eso que los historiadores llaman el Turismo Social.
“El turismo social debe entenderse como una modalidad del turismo donde se brinde a los usuarios un momento de plenitud de vida, que contribuya a la afirmación de los valores vinculados a la cultura y la espiritualidad, para que propicie la transición hacia un mundo más racional y solidario”… (1)
Fue el Estado Nacional de esa década el que planificó la llegada de una nueva modalidad de turismo en Argentina: “La primera norma jurídica que puso en marcha los programas de turismo social fue el Decreto 33.302 de 1945 que creó el Instituto Nacional de las Remuneraciones, implantó el “salario vital mínimo” y el “salario básico” y dispuso la obligatoriedad del pago del sueldo anual complementario del que recaudaba el 3% con destino al financiamiento de planes de turismo social”(2)
 En esta expansión del rol del Estado en el ámbito de la dinámica entre el tiempo de trabajo y de ocio, las leyes y decretos habilitaron el surgimiento y/o crecimiento de los sindicatos, los cuales comenzaron a invertir en el denominado turismo social. Así llegaron a los destinos turísticos las COLONIAS DE VACACIONES.
Antes de la mitad del siglo XX, surgió entonces una nueva modalidad de turismo: el de las clases populares  trabajadoras, asalariados de una pujante industria nacional. El Estado Nacional invirtió en hoteles, caminos y propaganda, en la búsqueda de que la actividad dejara de ser una exclusividad de las elites y se convirtiera en un acto de democratización del turismo.





Se puede decir que la meca del Turismo Social en Argentina fue la Colonia de Chapadmalal, en la cual se recibía gente proveniente de todos los rincones del país, la cual ha quedado parcialmente en ruinas y el abandono debido a políticas desinteresadas en su desarrollo.  En la Provincia de Córdoba –y corriendo la misma suerte- se puede mencionar a los Hoteles de Embalse en Calamuchita. Y en el Valle de Punilla también las colonias de vacaciones tienen mucha historia que contar, edificios que conformaron unidades turísticas y productivas, con mucha mano de obra local, generando trabajo y dando dinamismo económico de tipo regional. Por la dimensión de su arquitectura y por el objetivo de representar una conquista social para el pueblo argentino, las colonias de vacaciones son un verdadero PATRIMONIO turístico, edilicio arquitectónico, cultural y social de nuestro país, colmado de historias que tejieron la trama del territorio nacional o provincial.


Bibliografía:
(1)(2)“100 Años de Turismo Argentino”. Primera edición Abril de 2008 Autores Varios Compilador: Lic. Alejandro E. Lara Producción: Lic. Martín D. Murcia Diseño Proia (c) Editorial Proia. Buenos Aires Argentina. Pág.75


martes, 14 de julio de 2020


EL REGISTRO DE LAS EPIDEMIAS 

POR EL CAMINO REAL

Lic. Ana Claudia Simes. Tanti. Córdoba. 2020.

( Escrito para la Junta de Historia y Patrimonio Natural de Tanti )

Transmitir y comunicar los hechos del pasado tienen un rol tan importante como asignar al legado histórico y su patrimonio una función de memoria y conocimiento en la vida actual y colectiva. Por ello, nunca tan oportuno es dar una mirada al registro de las epidemias de la época colonial en América ( más precisamente Córdoba ) y su relación obligada con Buenos Aires y ésta con el Viejo Mundo. Un puerto en Buenos Aires a mar abierto, barcos con tripulantes muchas veces afiebrados, falta de higiene, mala alimentación, sequías prolongadas o tremendas inundaciones propiciaban las enfermedades que solían confundirse en el imaginario social con castigos divinos. Si bien las distancias entre los poblados ayudaba a desalentar los contagios, era el traslado de mercaderías y personas desde el puerto por los caminos del interior del Virreinato las que desparramaban las pestes.
“Los puertos fluviales y el llamado Camino Real –que conectaba las principales ciudades- eran útiles al transporte de mercancías y personas, pero también vehículos para diseminar enfermedades”(1).
Josefina Piana, Dra en Historia, agrega al respecto (2): “En el Colegio Máximo y las Estancias Jesuitas de Córdoba, los hermanos estaban atentos a enfermedades y epidemias.” Según los datos ofrecidos, el Colegio Máximo contaba con una Botica y Enfermería y en las Estancias del Interior de Córdoba estaban los “Barberos”, instruídos por los boticarios para realizar las curaciones y cuarentenas. Según consta en los archivos, se utilizaba pólvora para cauterizar las heridas, tenían balanzas, morteros y frascos. Se tienen datos de las epidemias de 1720, 1735, 1745 y 1755, que al menos duraron dos años. “Eran epidemias que ingresaban por el Puerto de Buenos Aires -indica Piana- y se transmitían por los caminos de los intercambios de bienes y personas y se expandían por las Misiones y Estancias”. En ocasión de epidemia, el azufre era utilizado como antiséptico y para purificar ambientes. Había gallinas y huevos para los enfermos y gran cantidad de lienzo para los entierros…



Son variados los registros de las epidemias ocurridas en la zona de tránsito que constituía a nuestra región, entre ellos, los historiadores han recurrido a “Las Cartas Anuas” -informes al General de la Orden Jesuítica- que relataban la labor desarrollada tanto en las misiones guaraníticas como en los colegios y estancias. También son valiosos los informes oficiales, civiles o eclesiásticos, memoriales, solicitudes a la corona.



Cabe citar como ejemplo,  la “Peste Grande” con origen en la ciudad de Buenos Aires entre 1717 y 1719.  Las Anuas reafirman la presencia de la epidemia en Córdoba para el año 1718: “Vamos a hablar ahora del año de 1718, el cual ha sido por su mitad muy triste para los habitantes de la ciudad y sus alrededores por los estragos de la peste”(3). Allí se informa al General de la Orden que murieron en la ciudad dos sacerdotes -en julio y agosto de ese año- y un hermano coadjutor falleció en noviembre, cuando “fue enviado a socorro de los indios y morenos de servicio en nuestra estancia de Santa Catalina”….“la peste ha causado aquí atroces estragos hasta 300 millas a la redonda y se ha llevado muchos miles de personas” y agregaba que sólo la Compañía había perdido 325 esclavos” . Los informes enviados por los jesuitas también mencionan que la epidemia se habría extendido a Santiago del Estero, donde murieron tres miembros de la Compañía. La enfermedad avanzó aún más, tal como consta en el informe del gobernador del Tucumán al Rey, donde al pasar se refiere a ella diciendo “la epidemia que padecen estas provincias por castigo de nuestras culpas”. Habría llegado también a Tarija y a las misiones de Chiquitos, según consta por la muerte de misioneros debidas a “la peste que hubo en aquellas provincias” .
Los contagios no respetaban ningún orden social, pero en general morían los más vulnerables, entre ellos los negros esclavos e indios en servicio…
No sé ustedes, pero en lo personal, repasar la historia siempre me da la sensación de estar hablando del presente, al menos en los grandes trazos que son los que pudieran volver a reproducirse…




Bibliografía:
(1)    Frías, Susana R., Montserrat, María Inés. “Pestes y muerte en el Río de la Plata y Tucumán (1700-1750)” [en línea], Temas de Historia Argentina y Americana 25 (2017). Disponible en: http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/pestes-rio-de-la-plata-tucuman.pdf
Pág. 32
(2)    PIANA, Josefina. Dra. en Historia( UNC ). Curso Patrimonio Histórico Argentino. ( Periodo Colonial ) Clase 3. https://www.youtube.com/watch?v=vLvbRR9bw74&list=PL-3RziZ0N95D6hdETmZsrMG-X9jjGbsl0&index=4&t=0s
(3)    Pág. 44



martes, 7 de julio de 2020


COMUNICAR PARA “PONER EN COMÚN”

Lic. Ana Claudia Simes
Para la Junta de Historia y patrimonio Natural de Tanti


La palabra comunicación procede del latín “communicare” y significa “COMPARTIR, PONER EN COMÚN”.  Partiendo de la idea de que TODO COMUNICA, que la NO comunicación es impensada y que a través del proceso de la comunicación fluye la energía de los seres vivos en su producción y su entorno, les propongo en este primer contacto, busquemos  en Tanti ( nuestro territorio común ), algún signo comunicacional, un elemento o una memoria que nos una en comunidad.
No está de más repasar el concepto y devenir de la comunicación, que nació con el ser humano, como una capacidad innata, natural, propia de la especie y ha evolucionado con ella al ritmo de los distintos períodos históricos. Pensamientos, sentimientos, necesidades e ideas han sido transmitidos  desde los primitivos a través del lenguaje de los sonidos, la voz, lo visual ( gestos y acciones ), uso de las imágenes en representación del entorno ( arte rupestre )…
A partir del surgimiento de las civilizaciones, los grupos humanos comenzaron a intercambiar información utilizando sistemas de escrituras usando el alfabeto ( símbolos e ideogramas en papiros y pergaminos ).  Las antorchas en tiempos de guerra, mensajeros de a pie,  señales de humo, palomas mensajeras…
El papel y la imprenta abrieron el camino de la comunicación masiva, luego fueron surgiendo el telégrafo, el correo, el teléfono, la radio, la fotografía, el cine, la televisión, computadores, procesadores, mini computadores, chips de memoria, satélites, internet, señales digitales llevando los contenidos a toda velocidad, a todos lados, de manera simultánea, con retroalimentación constante…
Pero la comunicación va más allá de la transmisión de la información a través de las diferentes tecnologías disponibles o de los diferentes canales  reunidos en códigos.  La comunicación está en todas las esferas de las relaciones humanas: vínculos personales o comunitarios, mediados por una CULTURA que amalgama las formas, los modos, los tiempos,  los espacios  y los roles sociales de la transmisión de emociones o saberes, costumbres y tradiciones compartidas.
Todas las disciplinas humanas van dejando su legado COMUNICANDO, es decir,  CREANDO VÍNCULOS. La historia, la arquitectura, las artes, los oficios, las creencias, las ciencias comunican todo el tiempo y nos CONECTAN en sociedad,  reuniendo a los humanos entre si, en redes infinitas logrando socializarnos como necesidad primaria.
 El Patrimonio Histórico cultural de una comunidad contiene entre sus muros millones de voces, de manos, de acciones, de mensajes que merecen ser constantemente decodificados, recordados, valorados y cuidados, al igual que su entorno natural, el Patrimonio Ambiental, que es  aquel que nos preserva como especie y nos otorga el espacio más saludable para “PONER EN COMÚN” el destino de una comunidad.
Entonces, veo muy oportuno señalar algunos signos, huellas que los originarios de la zona de las Sierras de Córdoba nos dejaron como MENSAJES petrificados, imborrables de nuestra historia en común: morteros y conanas sobre el arroyo Tanti, una expresión de una comunidad que hace unos siglos atrás compartía los mismos espacios que ahora recorremos a diario en nuestra localidad. SIMBOLOS que evidentemente NO PUEDEN DEJAR DE COMUNICAR una historia en común.





domingo, 3 de mayo de 2020

La PLAZA pública...desPLAZADA!!
La PLAZA PÚBLICA ha sido el espacio de reunión por excelencia a través de los tiempos, el lugar preferido, objeto de reflexión para filósofos y estudiosos de la conducta humana.
¿Por qué? Porque a lo largo de la historia, la PLAZA PÚBLICA ha constituído el lugar común, el de la socialización, el espacio del encuentro, de la fiesta, los enjuiciamientos, el luto, el debate, los reclamos y la protesta máxima.
Pero con el fenómeno del internet, todas las PLAZAS del planeta -y que valga el juego de palabras- han sido desPLAZADAS: cambiaron de lugar. El sitio común ya no es físico, no es tangible sino que tiene su expresión en los multimedios. Es allí donde ahora los temas se producen, reproducen y distribuyen entre los públicos, creando el gran foro de la opinión pública.
Las PLAZAS han sido deshabitadas pero no han quedado en silencio, tienen un eco planetario en la red, se han diseminado y multiplicado.
La pandemia 2020 nos ha obligado taxativamente a abandonar las PLAZAS, con su entidad de lugar absoluto del encuentro real.
Tal vez, cuando recobremos la salud colectiva, podamos valorar la diferencia entre la comunicación humana y la virtual, la que se manifiesta cara a cara, la que trasciende a las pantallas...
A propósito de la Comunicación Social, en tiempos de internet y pandemias.

Lic. Ana Claudia Simes



jueves, 23 de abril de 2020

TURISMO Y CRISIS:
LA IMPORTANCIA DE PLANIFICAR
UN ESTRATÉGICO REGRESO.


En esta cuarentena, no dejo de buscar ideas inspiradoras para el día que la Pandemia Covid-19 pase a ser aquel recuerdo que paralizó la globalización en este siglo. Pienso en Tanti y en todas las ciudades turísticas de la zona, que deberán reposicionar un destino y reavivar una actividad que será una de las mas difíciles de reactivar. Busco conceptos, experiencias y definiciones de los especialistas en turismo y comunicación.

Alba María Martínez Sala(*), me sugiere en sus escritos:
"El caso de Nueva York es sin lugar a dudas el caso de Marca turística de mayor éxito de la historia. Su popular logotipo, en el que la silueta de un corazón sustituye la palabra “love" (amor), vio la luz en 1977 para promocionar el turismo en la Gran Manzana a finales de los setenta en función del valor más poderoso: el AMOR. Tras los atentados del 11S y a la espera de un esperado descenso del turismo, Nueva York alentó a sus ciudadanos, una vez más, a amar a Nueva York más que nunca. Esto conllevó a una adaptación del logotipo que reforzaba el valor principal de la marca: AMOR. Así, el mítico eslogan se convirtió en “
I love NY more than ever". Amo a NY más que nunca".

ASI VOLVIERON AL RUEDO.
HABRÁ QUE TOMAR NOTAS Y COMENZAR A PLANIFICAR UN ESTRATÉGICO REGRESO.

(*)Alba María Martínez Sala
Doctora en Ciencias de la Información, Publicidad y Relaciones Públicas. Docente investigadora de la Universidad de Alicante. Fuente: ¿Cómo superar una crisis en el sector turístico? Colección de Comunicación Estratégica 2019.

domingo, 29 de marzo de 2020


Reflexiones de cuarentena.

SALVEMOS LA NATURALEZA. 

REFUGIO PARA LA VIDA.

En medio de la Pandemia COVID-19 que aqueja al planeta y  de tantas reflexiones sobre el daño que los hombres y mujeres le imparten a la especie y su medio ambiente ( nuestra casa y refugio),  me valgo del relato de viajes para encontrar verdaderos refugios que canalicen las esperanzas por un mundo más acogedor para todos.

Viajamos con las palabras y las fotos a Puerto Iguazú, 
Provincia de Misiones, República Argentina. 




El calor húmedo de la Triple Frontera -enmarcada en plena selva- no nos alteró los planes para recorrer el Refugio de Animales salvajes “Guiráoga” ( Casa de los pájaros en idioma guaraní ) https://www.guiraoga.com.ar/home


Nos adentramos en un predio de 19 hectáreas, con categoría de Paisaje Protegido, rodeado de áreas naturales protegidas entre las que destacan el Parque Nacional Iguazú y el Parque Provincial Península, zonas de intensa biodiversidad de fauna silvestre.
Su misión es RESCATAR animales de la selva provenientes del tráfico de fauna, atropellados en las rutas, heridos por cazadores furtivos o entregados por la población.



Tal como lo describe el guía del refugio, una vez rescatados y sanados, muchos de esos animales tienen la posibilidad de sobrevivir en la naturaleza pero otros ya no cuentan con esa opción,  por lo que se trabaja para la reintroducción de sus crías.


A medida que se avanza en el recorrido peatonal, la selva se vuelve más densa, con sonidos que capturan la atención y los sentidos, con sorpresas de animales e insectos ocultos entre la vegetación y el calor intenso reinante, propios de la región.



Cada animal tiene su historia, apenas ingresan al refugio, son atendidos por el personal veterinario para evaluar su estado. Muchos animales atropellados o heridos de bala mueren en el camino o a las pocas horas. Los que logran sobrevivir quedan con traumatismos y allí son intervenidos de urgencia. Otros pasan a recintos de cuarentena o recuperación, en estado de aislamiento y observación antes de seguir con su tratamiento o liberación.
El equipo de profesionales acompañan todo el proceso de recuperación, rehabilitación y posterior re adaptación en ámbitos naturales.


El objetivo final es la LIBERACIÓN del animal a su ámbito selvático, una selva misionera cada vez más castigada y en peligro por el urbanismo y el mal entendido progreso humano. Para garantizar la supervivencia, apunta el guía a los visitantes del refugio, “sólo se liberan aquellos que han superado con éxito las diferentes etapas, garantizando un buen estado de salud y la capacidad de interacción con el medio reproduciendo las pautas típicas de conducta de la especie”.





Aquellos animales que hayan sufrido mutilaciones o sido criado como mascotas son derivados al sector educativo, recintos ubicados estratégicamente en la misma selva.
En las rutas del norte misionero, que atraviesan el Parque Nacional Iguazú y los Parques Provinciales, SON ATROPELLADOS OCHO animales diarios: desde lagartos, aves y pequeños mamíferos hasta animales de gran tamaño como yaguaretes, pumas o tapires. Tal vez la colocación de radares podría revertir esta problemática pero lo más grave es ver la falta  de conciencia por parte de lugareños y turistas que no dimensionan el tremendo daño ambiental.
Salimos del refugio. El calor y la humedad propiciaban además el revoloteo de mosquitos, con la posible transmisión del Dengue, otra enfermedad de la cual el humano debe cuidarse en zonas  donde el clima tropical se ha intensificado con el cambio climático.


En tiempos de pandemias, virus y contagios varios, la cuarentena obligatoria en Argentina nos permite el tiempo para una clara reflexión de que LOS HUMANOS DEBEMOS CON URGENCIA replantear NUESTRA relación con la naturaleza y la interacción con el medio ambiente.

Pensemos en el presente y el futuro, 

LA NATURALEZA ES Y SERÁ nuestra 

ÚNICA ESPERANZA, NUESTRA CASA,

 el único y posible REFUGIO.



Lic. Ana Claudia Simes
República Argentina



sábado, 21 de marzo de 2020

NOS QUEDAMOS EN CASA

En estos días de una Argentina con Decretos y Leyes de aislamiento social - primero - y Cuarentena Obligatoria Nacional después, estoy en lo personal transitando por un proceso de memoria personal y colectiva de amistades atesoradas en Tanti gracias a nuestra entrañable historia turística.
Pero, el mundo está padeciendo una PANDEMIA, el Coronovirus ( COVID-19 ), entonces
nos cuidamos entre todos para que pronto revivamos esas extraordinarias historias compartidas con turistas, viajeros, peregrinos, excursionistas, caminantes, exploradores, visitantes, aventureros, andariegos...que alguna vez -al menos- visitaron Tanti...

Sepan que estamos aprovechando este tiempo para relanzarnos con toda nuestra energía para cuando la epidemia sea sólo un triste recuerdo y una plataforma de cambio de hábitos y costumbres para la humanidad!
Turistas y prestadores de servicios
DEBEMOS CUMPLIR CON LA LEY.

Siempre los estamos esperando, ahora
NOS QUEDAMOS EN CASA!

Cabañas La Morada de Tanti

jueves, 16 de enero de 2020



                                  TANTI: PRIMER MUSEO A CIELO ABIERTO                                       ¿Ya tenés tu selfie en el Mural?
           La foto obligada para los turistas que gustan conocer la historia de los pueblos....
El pasado 23 de diciembre de 2019, quedó inaugurado en nuestra localidad el primer "Museo a Cielo Abierto" de Tanti. 
El mismo está ubicado en el Pasaje Anan 
( San Martin 147, en pleno centro, al lado de la remisería )


Es un proyecto en marcha y de segura continuidad que se debe a la gestión de la "Fundación de Historia y Patrimonio Natural de Tanti" pero principalmente a toda la red de vecinos que colaboraron para que -a todo pulmón- esta idea se pudiese concretar.
 Los muralistas que amablemente donaron su arte son: Rodrigo Farias, Franco Mansilla, Cintia Combet, Sabrina Omio de la Escuela de Artes de Mercedes de Buenos Aires.

                                                                    
            

                                                                            TANTI
"Solar de Piedra" en lengua de los "comenchingones", 
"Lugar del Encuentro" en "Quechua"
                              

Teniendo en cuenta que el nombre del pueblo se vincula con la lengua "comechingona", bien vale rescatar algunos datos de los antiguos pobladores del lugar, para comprender el sentido que le imprimió en su historia. Siguiendo a los especialistas en el estudio de la historia de los pueblos originarios, los primeros grupos humanos arribaron al territorio que actualmente pertenece a la Provincia de Córdoba hace unos 13.000 años. Aunque, según indican, las evidencias de la presencia humana en las Sierras de Córdoba son más numerosas a partir del 7000 al 2000 a.C.
Estos pequeños grupos distribuidos por el ambiente serrano eran cazadores y recolectores. A partir del período 500 a.C.- 900 d.C. comenzaron a dominar la técnica alfarera y otras tecnologías para las herramientas, que dio lugar a la agricultura, lo que llevó a la interacción entre diferentes grupos alcanzando un crecimiento demográfico muy importante. Estas diversas sociedades agroalfareras, que se sucedieron en el tiempo, culminarían en los denominados "Comechingones". La palabra Cami-chin-gon ( sierra con muchos pueblos ) se refiere al lugar y no a sus habitantes que desde antiguo son llamados "Camiares".
Los “Comechingones” es una construcción española que operó extendiendo un nombre que posiblemente se aplicaba a parte de un grupo, a toda la región serrana o a alguna agrupación, con características muy cercanas a la de los sanavirones. En las Sierras de Córdoba es muy común hallar en la superficie de grande rocas,, una cantidad de morteros colectivos, utilizados en la época de recolección de frutos. Córdoba era física, humana y linguisticamente una zona de transición, con multitud de lenguas y dialectos, predominando el sanavirón, el henia y el camiare. El quechua no fue lengua general en este territorio sino hasta la llegada de los españoles.


                                               Morteros y conanas sobre la roca, cerca de los arroyos.
                    


   ¡NO PODES IRTE DE TANTI 

SIN UNA SELFIE EN ESTE MURAL

 DE LA HISTORIA!





La Junta de Historia y Patrimonio Natural de Tanti agradece a todos aquellos que lo hicieron posible y participaron el dia de su inauguración:
Músicos: Violinista Lisandro Denami
Eugenio Martinez
Marco Antonio Esqueche y sus cajones peruanos
Mestizo
Taller de Enseñanza Musical de Tanti-TEM profesor Juan Cuello y sus alumnos Salvador Álvarez, Juan Costoya
Morenilla
Diana Monteverde (saxo), Sergio Morel (tangos) y Raul Scazziota del TEM
Colaboradores:
A los propietarios de Largentina x la gestión c los muralistas
A Ana y Coki Simes por contribuir con la oralidad para construir la historia del lugar.
A los Concejales Patricia Mojica, Marcelo Quevedo y Lucio Lopez que colaboraron con los mas de 10000$ de costos de pintura
Maria del Carmen de la Farmacia Munizaga
La Clínica Rita Bianchi por su colaboración tambien con pinturas
Debora de la Hostería Los Manantiales, Ivan de las cabañas El Alto y los propietarios del hotel Los Algarrobos.
Ferreteria Luciano
Distribuidora Emanuel
Restaurant Piero Monti, Antojos y Nicolas Lougedo de Granja San Andrés
Diario La Roca, Tantirama, grupo Alvaraz, radio Villanos, Otillia x la difusión
Y al Municipio que apoya la acción en el sonido de Luis Aguero
A Seguridad Ciudadana
                                                      Fotos y texto: Ana Claudia Simes