sábado, 15 de agosto de 2020

Todo pasa.

La pandemia también será superada.

Y nuestras palabras serán un recuerdo.

Lo que sentía en marzo 2020:

"Redimir al otoño"

Marzo había comenzado con buen tiempo en las Sierras de Córdoba pero las noticias de la Pandemia del virus Covid 19 recrudecieron la realidad a nivel planetario.
Cuarentena estricta en la Tierra.
Conmoción, incertidumbre, miedo y prevención pasaron a ser nuestros parámetros de lo diario.
“Nos quedamos en casa”, fue el imperativo.
Pasaron los días y así, el 21 de Marzo fue una fecha inadvertida. Pocos de nosotros recordamos que habíamos cambiado de estación… el tiempo se había borrado, el afuera había quedado vacío. La vida pública sólo se tecleaba.
El silencio externo comenzó a hacerme ruido interno.
Ya había llegado Abril y el otoño parecía haber quedado cautivo, nadie lo mencionaba ni podía fotografiarlo. Fue entonces que salí a su encuentro, me senté bajo el árbol más bonito de mi patio, busqué las ramas que ya atestiguaban su llegada.





Tomé un fibrón, de aquel casi olvidado o reemplazado por el formato de negrita de la computadora, abrí mi anotador de bolsillo y me propuse recuperar al tiempo, el cual había sido capturado por la cuarentena. Con mi pulso y mi manuscrita me propuse redimir al otoño, retenerle su ámbar, liberar sus silbidos y atesorar sus hojas. Mis letras me devolvieron al otoño, como el mejor cable a tierra en mi casa, que se volvió el mundo.
La pandemia nos arrebató los espacios y el tiempo.
Las calles dejaron de ser nuestras.
Pero redimí al otoño -por siempre- entre mis letras…


Ana Claudia.
Abril 2020